Hay vestidos que simplemente hacen historia y luego está el icónico look azul de la princesa Diana en el Festival de Cannes de 1987. Más de tres décadas después, esa aparición sigue siendo considerada uno de los momentos más elegantes, sofisticados y memorables de toda la historia de la moda royal.
La llegada de Lady Di a Cannes junto al entonces príncipe Carlos duró apenas unas horas, pero bastó para convertirla en la absoluta protagonista del festival. Mientras Hollywood brillaba en la Riviera Francesa, fue Diana quien terminó robándose todas las miradas con un vestido que parecía sacado de una película clásica.
El vestido azul de Lady Di inspirado en Grace Kelly
Para aquella inolvidable noche del 15 de mayo de 1987, Diana apostó por un diseño de su amiga y diseñadora favorita, Catherine Walker. El vestido, confeccionado en gasa y seda azul hielo, destacaba por su escote palabra de honor, su efecto drapeado y una delicada estola de chiffon que rodeaba el cuello y flotaba con el viento mientras caminaba por la alfombra roja.
Pero detrás del look había un detalle todavía más especial, el diseño estuvo inspirado en el famoso vestido que Grace Kelly utilizó en la película To Catch a Thief (“Atrapa a un ladrón”) de Alfred Hitchcock, filmada precisamente en la Riviera Francesa. Diana quiso rendir homenaje a la actriz de Hollywood convertida en princesa de Mónaco, una figura que admiraba profundamente.
La conexión entre ambas royals siempre ha fascinado al mundo. Grace Kelly apoyó a Diana en sus primeros años dentro de la familia real y, según diversos medios, incluso le dio consejos sobre cómo lidiar con la presión mediática antes de su boda con Carlos.
El look de Cannes que convirtió a Diana en leyenda fashion
Aunque Lady Di ya era una figura muy popular en 1987, muchos expertos en moda consideran que esta aparición marcó el momento exacto en el que dejó de ser vista como una princesa tímida para convertirse en un verdadero ícono global de estilo.
El vestido azul pastel no solo era elegante; también rompía discretamente con varios códigos reales de la época. El escote strapless resultaba atrevido para una royal y el movimiento etéreo de la tela hacía que Diana pareciera literalmente flotar sobre la alfombra roja.
Años después, el diseño fue subastado por miles de dólares y terminó formando parte de exposiciones dedicadas al legado fashion de Diana. Incluso hoy, celebridades y diseñadores continúan tomando inspiración de ese inolvidable look en Cannes, demostrando que Lady Di sigue siendo la reina eterna del glamour royal.