Tras 13 jornadas de juicio por más de 30 delitos, desde violación y acoso hasta tráfico de drogas, la sorpresa llegó este martes 24 de febrero con la aparición de Morten Borg, padre de Marius y expareja de Mette-Marit, quien salió de su discreto perfil tras verse salpicado por el caso.
Según el medio noruego Se og Hør, mientras Haakon y Mette-Marit anunciaron que no asistirían al juicio, Morten Borg sí planeaba apoyar a su hijo, pero evitó los primeros días para no exponerse a la fuerte cobertura mediática ni reavivar el impacto de sus propios antecedentes penales en la opinión pública o en el jurado.
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Padre de Marius Borg asiste al juicio de su hijo y es interrogado
Tres semanas después del inicio del juicio y con menor presión mediática, se vio al padre de Marius Borg en el tribunal; sin embargo, queda la duda de si acudió solo para apoyarlo o si fue citado, ya que, según Aftenposten, también ha sido interrogado.
Entre los cargos que enfrenta Marius figuran lesiones, amenazas con arma blanca y quebrantamiento de una orden de alejamiento contra su exnovia; en el marco de la investigación, la policía también interrogó a su padre, Morten Borg, por su posible conocimiento o presencia en alguno de los hechos.
Los medio locales aseguran que a Morten Borg se le vio con cara de pocos amigos y que no se le permitió la entrada cuando él quiso, sino hasta que el jurado lo requirió, pues le dieron prioridad a la declaración a una de las víctimas de su hijo.
¿Cuáles fueron los problemas del padre de Marius Borg con la justicia?
Morten Borg fue detenido en 1991 por posesión de cocaína y llegó a cumplir dos condenas de prisión; a su historial se suman delitos de violencia y conducción bajo los efectos del alcohol.
Pese a ello, intentó mantenerse presente en la vida de su hijo tras su separación de Mette-Marit, y trató de llevar una vida fuera de la atención mediática que generaba al ser la ex pareja de la princesa heredera.
Cuando Haakon presentó públicamente a su prometida, Morten Borg aceptó su nuevo papel en la vida de la entonces princesa heredera y el entorno privilegiado en el que crecería su hijo. La relación con Haakon y Mette-Marit se mantuvo cordial, al punto de asistir a su boda en 2001.