Kate Middleton arrancó de forma oficial su agenda en solitario el día de ayer al realizar su primera aparición pública del año en un evento que reunió al equipo femenil de rugby en el Castillo de Windsor y donde la princesa, además de destacar por su espectacular traje rojo, protagonizó un momento que algunos consideraron una ruptura sutil de las normas no escritas por la monarquía británica.
La princesa de Gales inicia sus actividades oficiales
El día de ayer, 15 de enero, el Castillo de Windsor abrió sus puertas para recibir al equipo femenil de rugby “Red Roses”, quienes alzaron la copa de la victoria durante la Copa del Mundo de Rugby en 2025. Durante la reunión, la princesa de Gales convivió con el equipo y aprovechó para tomarse fotos, bromear un poco con los miembros e incluso recibir como regalo una camiseta firmada.
La princesa también aprovechó para revelar que no solo es madrina y patrocinadora del equipo, sino que ella misma es jugadora. En casa suele ponerlo en práctica con sus tres hijos, destacando que el príncipe Louis participa en “Rugbytots”, mientras que la princesa Charlotte practica el deporte solo en la escuela.
El gesto de Kate Middleton que muchos interpretaron como inusual
Sin embargo, además de pasar un momento agradable en compañía del equipo de rugby, hubo un pequeño detalle que llamó la atención de más de un curioso y no pasó desapercibido. De acuerdo con imágenes que fueron difundidas a través de redes sociales, principalmente en la plataforma X, la princesa de Gales habría arribado al encuentro en su automóvil propio, descendiendo del vehículo de la puerta del conductor sin compañía o chofer.
Este detalle llamó la atención porque, por tradición, todos los miembros activos de la familia real británica suelen ser trasladados a actos oficiales en compañía de un conductor, especialmente en eventos institucionales. Y aunque no existe una regla escrita que prohíba no hacer uso de un chofer, para algunos fanáticos de la realeza, esta decisión resultó un tanto inusual.
Cabe recordar que Forest Lodge se encuentra muy cerca del castillo de Windsor, por lo que tampoco resultaría extraño que la princesa eligiera optar por llegar ella misma al evento.
Kate Middleton deslumbra con un atuendo en color rojo
Como ya es costumbre en Kate, la princesa arribó al compromiso con un atuendo que dejó boquiabierto a más de uno. Su traje sastre rojo de la firma Alexander McQueen, que combinó a la perfección con una blusa blanca y unos tacones a juego, se robó el protagonismo, confirmando una vez más el exquisito gusto y sentido de la moda con el que cuenta Kate.
La elección de este traje no fue algo al azar, pues diversos medios británicos aseguraron que fue su forma de hacer un guiño al color oficial del equipo femenil de rugby, así como la forma que encontró para comunicar a través de su vestuario que estaba lista para liderar este primer evento en solitario.
Aunque Kate Middleton no haya infringido una norma que atentara contra el protocolo, su llegada al castillo de Windsor en su propio auto despertó la curiosidad de muchas personas. A pesar de que algunos se sorprendieron con esta acción, otros tantos reconocieron en la futura reina el mensaje de cercanía y autenticidad que la va perfilando como una figura líder en su camino hacia la corona.