No todo en la realeza gira alrededor del lujo extremo. A veces, los detalles más comentados son justamente los más inesperados. Eso es lo que ha pasado con el perfume favorito de la princesa Leonor, una fragancia sencilla, fresca y con un aroma que remite directamente al Mediterráneo.
Lejos de las esencias intensas o exclusivas, la heredera al trono español ha apostado desde hace años por una colonia ligera, de esas que se sienten limpias, suaves y fáciles de llevar todos los días. Y sí, también es accesible.
A qué huele el perfume de Leonor
El perfume favorito de la Princesa Leonor es el agua de colonia de la marca infantil española Nanos, reconocida por su aroma fresco, suave y limpio. La clave de esta fragancia está en su mezcla: notas de rosa, azahar y un toque frutal que recuerda al melocotón. El resultado es un aroma delicado, nada invasivo, que deja esa sensación de “recién bañada” que muchas buscan.
El azahar (muy presente en este tipo de colonias) le da ese aire mediterráneo tan característico: fresco, luminoso y ligeramente cítrico. Por otro lado, la rosa suaviza la composición y le aporta un lado femenino clásico, mientras que la fruta le da un giro juvenil.
Por qué se volvió tendencia
Más allá de que lo use la princesa Leonor, esta fragancia ha llamado la atención por algo muy simple: rompe con la idea de que todo lo que rodea a la realeza tiene que ser caro o exclusivo.
Su precio ronda los 20 euros (20 euros ≈ 360 a 380 pesos mexicanos), lo que la coloca muy lejos de los perfumes de diseñador. Además, al ser una colonia con menor concentración de alcohol, resulta ideal para usar varias veces al día sin que se vuelva pesada. En redes, muchas personas la describen como una fragancia “limpia”, perfecta para la rutina diaria o para quienes no disfrutan de aromas intensos.
El regreso de los aromas frescos
En 2026, las fragancias con notas mediterráneas están viviendo un regreso fuerte. Después de años dominados por perfumes dulces o muy intensos, hoy la tendencia apunta hacia aromas más ligeros, naturales y fáciles de llevar.
Ingredientes como el azahar, los cítricos y las flores suaves están ganando terreno porque transmiten frescura sin perder elegancia. Son perfumes que buscan destacar de forma sutil y justo ahí encaja perfecto la elección de Leonor.
Un perfume que dice mucho sin ser exagerado
La elección de esta fragancia también refleja una forma de estilo: discreta, práctica y sin excesos. Leonor proyecta una imagen cada vez más definida dentro de la realeza, y este tipo de detalles refuerzan esa idea de naturalidad.
Al final, su perfume no es el más caro ni el más exclusivo, pero sí uno de los más fáciles de entender: huele bien, es fresco y funciona todos los días. Y eso, hoy más que nunca, también es lujo.