Han pasado casi tres décadas desde la muerte de Lady Di, pero su influencia en el mundo de la moda y la belleza permanece intacta e inspiradora. La princesa de Gales no solo transformó la imagen de la realeza británica con un estilo más cercano, también impuso tendencias que continúan vigentes en maquillistas, estilistas, expertos en skincare y mujeres que buscamos un cutis lindo.
Más allá de los vestidos de gala o las tiaras, los secretos de belleza de Lady Di se basaban en cosas muy particulares como: cuidar la piel, potenciar los rasgos naturales y apostar por lucir fresca, ligera, radiante. Su imagen sigue siendo una referencia para quienes buscan un estilo clásico que nunca pasa de moda. Por esa razón dejamos una lista de los mejores secretos de la princesa Diana.
1. Esto mantenía la piel luminosa de Lady Di
Antes de hablar de maquillaje, Diana daba prioridad al cuidado de su piel.
La princesa mantenía una rutina constante de limpieza, hidratación y protección, convencida de que una piel saludable necesitaba menos productos para verse radiante. Quienes trabajaron con ella aseguraban que rara vez descuidaba este paso, incluso durante las giras internacionales.
Su maquillista de confianza, Mary Greenwell, ha contado en diversas entrevistas que Diana era muy disciplinada con su rutina facial y entendía la importancia de mantener la piel hidratada durante todo el año.
2. Nunca salía sin protector solar
Mucho antes de que el protector solar se convirtiera en uno de los productos estrella del skincare, Lady Di ya lo incorporaba a su rutina diaria.
Este hábito ayudó a conservar la luminosidad de su piel y a prevenir el envejecimiento prematuro causado por la exposición al sol. Hoy, los dermatólogos coinciden en que el uso diario de protector solar sigue siendo uno de los mejores aliados para mantener una piel saludable.
3. Su maquillaje siempre buscaba un efecto natural
La princesa Diana evitaba los maquillajes demasiado cargados. Su maquillaje siempre fue de bases ligeras, rubor en tonos durazno, labios en colores rosados y sombras suaves que resaltaran sus ojos azules sin endurecer sus facciones.
Con el paso de los años dejó atrás el delineador azul que utilizó durante los años ochenta y optó por tonos neutros, siguiendo la recomendación de Mary Greenwell, quien consideraba que los colores tierra hacían que su mirada luciera mucho más elegante.
4. El corte de cabello icono de Lady Di
Pocas mujeres han logrado que un peinado se convierta en un fenómeno internacional como lo hizo Lady Di.
Su característico corte en capas, con volumen y movimiento, se resume fue copiado por millones de mujeres durante los años ochenta y noventa. Con el tiempo evolucionó hacia un estilo más corto y sofisticado, que terminó convirtiéndose en uno de los sellos de identidad de la princesa. Hoy, ese look sigue inspirando, es un buen bixie, el bob con capas y el Pixie. Estos cortes de pelo le daban practicidad y hacian lucir más sus facciones.
5. Las uñas discretas elegantes y discretas
Lady Di prefería mantener las uñas cortas y perfectamente cuidadas. Sus esmaltes favoritos pertenecían a la familia de los tonos nude, rosa pálido y beige, colores que transmitían elegancia y cumplían con el protocolo de la familia real británica.
6. Este es el perfume que usaba la princesa Diana
Lady Di también cuidaba el detalle de la fragancia. Uno de los perfumes más asociados con la princesa fue Quelques Fleurs, de Houbigant Paris, una combinación floral clásica que, según diversas publicaciones especializadas, utilizó el día de su boda con el entonces príncipe Carlos.
Se dice que con el paso de los años también mostró preferencia por fragancias con notas frescas y florales.
7. La seguridad como su mejor secreto de belleza
Quizá el mayor secreto de Lady Di no estaba en un cosmético, sino en la seguridad con la que evolucionó su imagen.
Durante sus primeros años como miembro de la realeza, su estilo era mucho más conservador. Sin embargo, tras su separación del entonces príncipe Carlos, comenzó a experimentar con cortes de cabello más modernos, maquillaje más refinado y una moda que reflejaba mejor su personalidad. Esa transformación convirtió a Diana en una de las mujeres más fotografiadas y admiradas del mundo.