La noche en el Teatro de los Insurgentes se volvió especialmente significativa cuando “El fantasma de la ópera” celebró sus primeras 100 representaciones en Ciudad de México, un hito que fue marcado con la develación de una placa conmemorativa y la presencia de Miguel Bosé como padrino de honor.
Su reestreno en noviembre de 2025 no solo despertó la nostalgia de quienes lo vieron en su primera temporada a finales de los años noventa, sino que también conquistó a nuevas generaciones gracias a su imponente producción, su música emblemática y su historia de misterio y obsesión ambientada en la Ópera de París.
Un clásico que vuelve a hacer historia en México
Desde su estreno original en Londres en 1986, El fantasma de la ópera se ha consolidado como uno de los musicales más exitosos de todos los tiempos, con millones de espectadores alrededor del mundo. En México, su regreso ha sido recibido con funciones llenas y una respuesta constante del público, lo que permitió alcanzar rápidamente las 100 representaciones, una cifra especialmente relevante para un montaje de gran formato.
La celebración ocurrió al término de la función, cuando el elenco y el equipo creativo se reunieron sobre el escenario para conmemorar el logro, subrayando la importancia del teatro musical dentro de la oferta cultural de la capital.
La aparición de Miguel Bosé
Uno de los momentos más comentados de la noche fue la participación de Miguel Bosé, quien acudió como padrino para develar la placa conmemorativa. Su presencia marcó una reaparición pública que no pasó desapercibida, tanto por el simbolismo del acto como por el interés que genera el cantante tras un periodo de menor exposición mediática.
Bosé ofreció un breve mensaje en el que reconoció el valor de El fantasma de la ópera como una obra fundamental del teatro musical y felicitó al elenco y a los productores por mantener viva una historia que ha trascendido generaciones y fronteras.
Un logro que refuerza el auge del teatro musical
La celebración de las 100 funciones confirma el buen momento que atraviesa el teatro musical en México y el interés del público por grandes producciones internacionales. El fantasma de la ópera se consolida así como uno de los títulos más relevantes de la temporada, combinando espectáculo, nostalgia y una puesta en escena que sigue cautivando desde la primera nota hasta el último acorde.
Con esta función conmemorativa, el musical no solo reafirma su lugar en la historia del teatro, sino que también suma un capítulo especial en su paso por la Ciudad de México, acompañado por una figura icónica de la música como Miguel Bosé.