La invitación llegó de la noche a la mañana. La idea era entrevistar a Paris Hilton de una forma diferente. Algo que no hubiera hecho nunca antes. La misión no parecía fácil. Tampoco lo fue. Pero lo logramos, con la invitación personal de entrevistarla en la privacidad de su nueva mansión de Beverly Hills, dentro de las barreras del barrio cerrado de Beverly Park, donde también viven Adele, Denzel Washington, Eddie Murphy, Sylvester Stallone, Dwayne Johnson o Sofía Vergara. Y como no podíamos llegar sin las manos vacías, le entregamos la más preciada joya argentina: una caja de los mejores alfajores argentinos, envueltos en color oro (de chocolate) y plata (dulce de leche). Claro que era solo una excusa, para esconder en la misma caja nuestras primeras preguntas. Era solo un juego, permitiendo que Paris pudiera seleccionar las primeras preguntas al azar, aunque tenía que comer un alfajor... si se negaba a contestar alguna. Y aunque trató de no arruinar el perfecto maquillaje, con chocolate en la boca, aceptó el desafío.
En el documental Infinity Icon aseguras que la gente nunca conoció a la verdadera Paris Hilton. ¿Quién es la verdadera Paris Hilton?
“Soy una persona con un corazón enorme. Soy amable. Estoy llena de amor. Soy inteligente, muy divertida y creativa. Amo los animales y los niños que traen tanta luz, brillo y belleza al mundo. Pero también soy una mujer de negocios que también defiende los derechos de la mujer. Soy todo eso.”
Tengo entendido que estuviste en México.
"Sí.”
- ¿Es cierto que es tu segundo hogar?
“Amo México. La gente es muy dulce y muy amable. Siempre me siento en casa cuando voy.”
¿Y hablas español?
“Hablo poquito español.”
La fama de Paris Hilton justamente nació como la primera estrella del reality show, mostrando cómo una multimillonaria podía llegar a vivir con un estilo de vida mucho más simple en ‘The Simple Life’, al lado de su mejor amiga, Nicole Richie, otra heredera de fama, como la hija de Lionel Richie. Nadie había escuchado en aquel entonces de otra amiga llamada Kim Kardashian, que en un episodio del 2006 apareció por primera vez en televisión, como la asistente personal de Paris Hilton en ‘The Simple Life’, apenas ordenando ropa y haciendo algunos mandados como ‘extra’.
Es más: las hermanas Kardashian tuvieron su primer show, cuando Paris recién había terminado con el suyo, en octubre del 2007. Para ese entonces, Paris ya había generado su propio imperio de perfumes que al día de hoy recaudó más de 2.000 millones de dólares y un total de 30 fragancias, como la última llamada ‘Iconic’. Incluso para el nuevo documental de su vida, eligió un título parecido, ‘Infinity Icon’, pero esta vez no se burla de sí misma, como solía hacerlo en ‘The Simple Life’. Todo lo contrario. Como la mejor forma de ilustrar el libro de su biografía ‘Paris The Memoir’, muestra con imágenes la verdadera realidad de su vida. Desde el glamour millonario del apellido Hilton o los recuerdos de la época en que la cuestionaban por ser famosa por no hacer nada o solo por su belleza, hasta las oscuras pesadillas de ‘abusos’ y ‘torturas’ que vivió en el internado de la escuela secundaria, además de un reciente incendio que dejó en cenizas recuerdos de sus hijos. Como ella misma dice, nadie realmente conocía a la verdadera Paris Hilton en los últimos 20 años... hasta ahora.
¿Qué le dirías a Paris Hilton, si pudieras volver en el tiempo a las épocas de las peores pesadillas que viviste en el internado de tu escuela secundaria?
“Le diría: “Paris, vas a pasar por algunos momentos de terror muy difíciles, muy duros y traumáticos en este lugar, pero te prometo que vale la pena, porque algún día vas a poder usar tu voz y vas a marcar una diferencia para millones de niños y otras personas en el mundo, para que esto que te está pasando nunca les pase a ellos”. Y otro consejo que le diría a Paris Hilton: “No tengas miedo de mostrarle al mundo.”
¿Qué tan simple es tu vida, hoy?
"Es bastante... Mi vida hoy es icónica, muy divertida, llena de vida, pero supongo que también es bastante simple, en familia, con todo el amor. Tengo una vida.”
¿Si pudieras elegir hoy a la protagonista de tu vida en el cine, a quién elegirías?
... (Se toma bastante tiempo para pensar).
¿Ariana Grande?
"Es maravillosa como actriz. Me encantó en el personaje de Glinda, en Wicked...”
¿Y a quién elegirías entonces?
“No sé... es una decisión difícil. A lo mejor me elegiría a mí.”
La experiencia de entrevistar a Paris Hilton en su nueva casa fue realmente una aventura. La extrema seguridad se parece más a un fuerte militar que al más seguro aeropuerto. Solo faltaba la música de James Bond o Misión imposible. Ni Google Maps muestra fotos del lugar por la exclusiva privacidad. Y tuvimos que pasar por una primera barrera, con dos agentes de seguridad que verificaron nuestros documentos, antes de levantar la barrera para pasar por dos puertas gigantes del estilo del Mago de Oz, como si entráramos a la Ciudad Esmeralda.
Habíamos ido demasiado temprano (porque cuando no se puede llegar en horario, siempre es mejor llegar antes). Pero cuando frenamos en la puerta de entrada de autos, nos encontramos con la sorpresa: necesitábamos un código de seguridad que no teníamos. Obvio, no podíamos entrar con el auto. Había que estacionar afuera, como cualquier otro invitado normal. Sin camino de ladrillos amarillos que nos guíen, encontramos otra puerta en el costado con otro código de seguridad... que tampoco teníamos.
Ni siquiera había buena señal de teléfono celular porque así esquivan intrusos drones y mientras un auto de policía privado pasaba una y otra vez para controlarnos, finalmente encontramos la clave secreta del pequeño botón con el dibujo de una diminuta campana. Timbre le dicen algunos (suena más Misión Imposible, explicado así que imaginarse que esa entrada era más secreta, al ver el panel con las teclas numéricas por debajo del timbre que no habíamos visto al principio). Ni siquiera tuve que decir quién era. La cámara del timbre ya había ‘delatado’ nuestra presencia.
Al abrirse la nueva puerta, como si fuera el final del arco iris, apareció el gigante palacio de 63 millones de dólares, con una enorme fuente de aguas danzantes en color rosa (a la típica moda Paris Hilton) y otras dos gigantes puertas que se abrieron para darnos la bienvenida: "¿Fabián... no?”. Era demasiado temprano, pero nos invitaron a esperar en alguna de las incontables salas. Primero había que rodear un monstruoso árbol de Navidad que llegaba hasta el segundo piso, para pasar por un pasillo hasta el salón del patio principal, donde otros diez o quince árboles de Navidad escoltaban los cómodos sillones debajo de un enorme cuadro con la foto de París a un lado y una pantalla de televisión del otro lado, como si fuera un portarretratos digital que iba pasando fotos de París con sus hijos.
Con la excusa de pasar al baño, pudimos seguir explorando, la casa es tan grande que parecía un laberinto entre tantos pasillos, todos adornados con más y más cuadros de Paris Hilton (la otra clave para no perderse). Por supuesto, el baño no podía ser cualquier baño. El inodoro muestra un termómetro digital como avisando si está demasiado frío para sentarse. El problema es que no tenía ningún botón y digamos que tampoco quedaba muy bien salir a preguntarle a Paris: "¿Dónde está el botón del baño?” Era otra misión para el agente 007. Primero, notamos que al bajar la tapa del inodoro bajaba un poco de agua y al sentarse también (¿por las dudas?). Pero seguimos investigando y, en el costado, una alargada pantallita negra escondía el gran secreto. Era un control remoto que, al levantarlo, se iluminó con diferentes botones, incluyendo un lujoso bidé y un ‘íntimo’ secador. Sí, sí, difícil de creer, pero es así.
Volviendo por los pasillos, descubrimos la cocina, más grande que cualquier restaurante, con dos islas suficientemente cómodas para dos chefs y sus ayudantes. Paris nos esperaba en otra sala. Debajo de las escaleras que parecían llevarnos a la Baticueva. Otro enorme salón por debajo de la planta baja estaba repleto de juegos infantiles dignos de un lujoso jardín de infantes. Arriba de una mesa nos habían dejado especialmente un libro de su biografía, autografiado, por supuesto.
Otras puertas nos llevaron hasta la más lujosa sala de entretenimiento donde dos cámaras y las luces ya estaban preparadas para la exclusiva entrevista con Paris Hilton, perfectamente maquillada y prolijamente peinada. La idea de esconder preguntas por debajo de los alfajores parece haberle gustado:
“Los voy a comer después con mis hijos” “Amo el chocolate”, nos dijo, antes de seguir con el tour por la mansión.
El parque de atrás es todavía más grande que la plaza de un barrio (a lo mejor no, pero lo parece). Y a un costado tienen estacionados cuatro automóviles de lujo en miniaturas, además de una pista de patinaje sobre hielo personal, para los dos hijos de París, London y Phoenix. Sí, sí, así se llaman, porque si ella tiene el nombre de una ciudad, la familia tenía que seguir la tradición.
Ya que tus hijos siguen la tradición de tener nombres de ciudades como Londres y París, ¿qué ciudad de Latinoamérica elegirías para nombrar a tu tercer hijo?
“Tengo que pensarlo... ¿Se te ocurre algún buen nombre? Porque cuando trataba de buscar un nombre para mis hijos, yo siempre supe que iba a ponerle London a mi hija, toda mi vida. Ese era mi plan, pero después, al querer buscar otro nombre para mi hijo varón, me resultó más difícil. No se me ocurría otra ciudad, hasta que me decidí por Phoenix, porque me encanta el nombre y amo el significado, por la resurrección del ave fénix.”
¿Y no se te ocurre ninguna otra ciudad?
"¿Rio?”
¿Río? Suena bien.
“Sí, sí, es un nombre divertido.”
Última pregunta: ¿Quién es realmente el verdadero ícono de los realities? ¿Kim Kardashian o Paris Hilton?
“Las dos lo somos... Las dos somos reinas. Amo a Kim, la conozco toda mi vida, desde que éramos pequeñas. Y estoy muy orgullosa de las mujeres que somos, todo lo que conseguimos y creamos. Me parece algo increíble y la amo demasiado, a ella y a toda su familia.”
¿Pero tú eres la original?
“Sí.”