Cuando hablamos de monarquías y reinados, la imagen de la reina Victoria suele venir acompañada de conceptos como autoridad y severidad, pues aquellos que la conocieron aseguran que contaba con una personalidad sumamente solemne. Sin embargo, detrás de este retrato, la gran reina escondía una filosofía de belleza que sorprendentemente nos ha influenciado hasta nuestros días.
El pasado 22 de enero se celebraron 125 años de su muerte, y casi más de un siglo de diferencia, su visión sobre el cuidado de la piel y la belleza continúa siendo parte de nuestras rutinas, a las cuales hoy llamamos skincare.
¿Cuántos de los cuidados de la reina implementas en tu propio ritual de belleza?
Agua y jabón: los básicos de la rutina de la reina
De acuerdo con lo relatado por el autor Andrew Norman Wilson, la reina Victoria solía ser una mujer que apostaba por el aseo como factor vital para una piel cuidada.
En un mundo dominado por el uso de los polvos, las pelucas y los pigmentos carmín, la monarca apostaba por lucir una imagen natural, limpia y siempre en el plano de la discreción, dejando atrás la imagen de belleza excesiva que se había popularizado en la corte francesa del siglo XVIII.
Aunque sencilla, su rutina era no negociable, pues se dice que la reina se lavaba el rostro religiosamente con una infusión de manzanilla, es decir, no solo mantenía a raya la suciedad que causa imperfecciones, sino que también implementó a su modo el uso de “tónicos” para calmar la piel. Recordemos que la base de toda piel sana, bonita y luminosa es la limpieza diaria.
Hidratación, la clave de una piel protegida
Otro de los grandes pilares en su rutina de cuidado era el uso del cold cream, una crema que solía elaborarse a base de ceras naturales que ayudaban a proteger la piel del frío y la resequedad. Por supuesto que en aquel entonces, estas ceras e ingredientes que la componían han evolucionado para adaptarse al cuidado y tipo de piel; sin embargo, su misión era hidratar, sellar la humedad de la piel y mantenerla flexible. ¿Te imaginas A dónde va esto? Exactamente, esto hacía que los signos de la edad no se hicieran presentes de forma prematura.
¿Por qué el maquillaje era mal visto en la era victoriana?
Como puedes ver, dentro de la rutina de la monarca, el maquillaje era algo impensable, y es que en su tiempo no respondía solo a la necesidad de evitar “maltratar” la piel con productos ajenos a ella, sino que también, por el contexto en el que se ubicaba la reina, este era asociado a actrices y trabajadoras sexuales, dos profesiones que eran sumamente mal vistas en el siglo XIX.
Por esta razón, el cuidado de la piel se convirtió en la vía socialmente aceptable para lograr lucir una piel bonita, sonrosada y natural sin tener que recurrir al uso de productos que fueran a dañar la reputación de tu imagen.
La rutina de skincare de la reina Victoria sentó las bases de una filosofía de belleza que hoy nos acompaña en nuestro día a día. Aunque es una realidad que el uso de los productos que utilizamos en la actualidad, en comparación con los que se usaban en aquella época, sí ha sufrido una evolución, el principio es el mismo: lograr una piel tersa, luminosa y saludable a través de la limpieza y la hidratación.
Así, 125 años después de su muerte, la reina Victoria legó sin saberlo un gran aporte al mundo de la belleza.