La Familia Real Noruega atraviesa uno de sus momentos más críticos en su historia, en un principio por causa del juicio de Marius Borg, y recientemente por la revelación del vínculo entre Mette-Marit y el delincuente, Jeffrey Epstein.
Expertos en realeza han señalado a la princesa heredera como responsable, en gran medida, de la crisis que vive la monarquía, y aseguran que el pueblo noruego ya no quiere a Mette-Marit como reina.
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Mette-Marit rechazada desde sus incursión en la realeza noruega
Mette-Marit y Haakon de Noruega se casaron el 25 de agosto de 2001; sin embargo, la noticia de su compromiso no fue bien recibida por el pueblo de Noruega, pues no veían con buenos ojos a la prometida del futuro rey.
Mette-Marit no solo tenía un hijo, había sido acusada de estar involucrada en drogas, y tras pedir disculpas antes de su boda por su comportamiento juvenil, comenzó a ganarse al pueblo.
“Mi rebelión cuando era joven era más fuerte que la de mucha gente. Sobrepasé los límites y siento mucho aquello. Era importante para mí vivir desafiando lo que estaba aceptado”, aseguró en una rueda de prensa en la que se la vio realmente arrepentida. “Me gustaría aprovechar esta oportunidad para decir que condeno las drogas”, afirmó casi entre lágrimas.
25 años después, Mette-Marit vuelve a estar en el centro de la polémica y aunque su estado de salud pueda causar un poco de empatía, el pueblo noruego se resiste a verla como su reina.
Mette-Marit entre el exilio y el divorcio de Haakon de Noruega por el caso Jeffrey Epstein
En los nuevos archivos revelados sobre el caso Epstein, la esposa de Haakon de Noruega es nombrada más de 1000 veces, el delincuente incluso la califica como “Mette es un desastre”.
Historiadores y especialistas en la realeza, aseguran que la vinculación de Mette-Marit con Epstein es más perjudicial que el caso Marius Borg, o que la escandalosa boda de Marta Luisa con el chaman, Durek Verret.
“Demostré falta de criterio y lamento profundamente haber tenido contacto con Epstein. Es simplemente vergonzoso”, dijo Mette a forma de disculpa, pero se cree que esta vez no será suficiente.
“Cabrá esperar la reacción de la corte Noruega, si bien esta situación es tremendamente lesiva para la familia real, amén de que llueve sobre mojado con la inaceptable conducta de Marius. Lo adecuado sería apartar a la princesa heredera de sus responsabilidades oficiales y alejarla del foco mediático, pues su imagen está por los suelos cuando sus malestares físicos generaban cierta compasión”, dijo el historiador español Ricardo Mateos Sáenz de Medrano.
Algunos aseguran que el camino más fácil es un divorcio entre Mette-Marit y Haakon de Noruega: “Un divorcio sería deseable y esperable, pero desconocemos el ascendiente que ella tiene sobre su marido”
Dativo Salvia, también historiador y buen conocedor de las casas reales, coincide: “La medida más suave podría ser la renuncia de la princesa a toda vida pública de aquí en adelante, inclusive el momento en que Haakon pase a ser rey. Un decreto en este sentido puede ser aprobado por el Parlamento, tras un informe del Consejo de Estado, que preside el Rey”.
La situación para Haakon no es fácil, pues la salud de su padre, el rey Harald no es buena, y tendrá que tomar la decisión de ascender el trono sin Mette, en un futuro no muy lejano, o abdicar en favor de su hija, la princesa Ingrid de Noruega; sin embargo, ella aún se encuentra en formación.