La princesa heredera Mette-Marit volvió a aparecer públicamente en Noruega y su estado físico no pasó desapercibido. Durante las celebraciones recientes del Día de la Constitución, la royal asistió acompañada por Haakon, Crown Prince of Norway, su hijo menor el príncipe Sverre Magnus e incluso la mascota familiar, en una jornada que buscaba transmitir normalidad, pero que terminó generando preocupación entre los seguidores de la familia real noruega.
Aunque Mette-Marit se mostró sonriente y cercana con el público, muchos notaron que lucía más cansada y frágil de lo habitual. En algunas de sus últimas apariciones oficiales incluso ha utilizado asistencia respiratoria debido a la fibrosis pulmonar crónica que padece desde 2018.
La salud de Mette-Marit sigue generando inquietud
En los últimos meses, la salud de la futura reina de Noruega ha sido tema constante en medios europeos. De acuerdo con reportes recientes, el Palacio Real confirmó que la enfermedad pulmonar de la princesa ha mostrado un “desarrollo negativo” y actualmente se encuentra bajo evaluación médica para un posible trasplante de pulmón.
A pesar de eso, Mette-Marit ha intentado mantenerse presente en algunos actos importantes de la monarquía. Hace apenas unas semanas reapareció durante una visita de Estado en Oslo tras permanecer alejada de sus compromisos oficiales por motivos de salud.
La propia princesa también habló recientemente sobre lo difícil que ha sido enfrentar esta etapa. En un discurso celebrado en Oslo, confesó que ha sentido que “ha rozado la muerte dos veces”, una declaración que impactó muchísimo en Noruega.
Una celebración familiar marcada por la ausencia de Ingrid Alexandra
Mientras tanto, la heredera al trono, la princesa Ingrid Alexandra, celebró el Día de la Constitución lejos de casa debido a sus estudios en Australia, algo que también llamó la atención durante las celebraciones oficiales.
Por eso, la presencia de Mette-Marit junto al príncipe Haakon y Sverre Magnus fue interpretada por muchos como una forma de mostrar unión familiar en medio de un año especialmente complicado para la corona noruega.
En redes sociales, varios seguidores comentaron sentirse emocionados al verla nuevamente en público, aunque también admitieron preocupación por su evidente desgaste físico. La princesa sigue siendo una de las figuras más queridas de la realeza europea y cada nueva aparición genera muchísima atención.