En cada aparición pública que hace, Mary de Dinamarca demuestra con aplomo por qué es considerada una de las figuras reales con más estilo en Europa, y su despedida de Lituania no fue la excepción a ello. Durante su último día en esta nación, la reina apostó por un conjunto sofisticado así como elegante: un look de falda y blusa en tono carmín, la combinación perfecta para llevar en eventos formales o incluso a la oficina, un estilo con el que hizo un guiño al traje de gala que llevó la noche anterior en la cena de Estado.
El look working de la reina Mary
Para su último día en Lituania, la monarca apostó por una falda en corte A, modelo sumamente favorecedor para cuando se busca resaltar la silueta con elegancia y sofisticación. La prenda se ciñó a su cintura de forma delicada, permitiendo que la caída fluida de la falda lograra un equilibrio visual que estilizó la figura de la reina. Mucha influencia tuvo el delicado cinturón carmín que eligió como accesorio para su atuendo, el cual combinó de forma cromática con su blusa carmín de manga larga y textura aterciopelada de The Fold. Mary coordinó su look con un par de botas largas cafés, un calzado que se ha convertido en su predilecto en climas fríos.
Mary de Dinamarca, la reina de los outfits
Dentro de la misma jornada, la reina también participó en actividades al exterior, las mismas que la obligaron a cubrir su atuendo carmín con un abrigo largo en color verde esmeralda, el cual complementó con un juego de gorro y bufanda tejidos en color café.
Más tarde, los reyes acompañarían a la pareja presidencial de Lituania a visitar la Escuela de Baloncesto de la NBA en Vilnius, donde Mary decidió hacer un pequeño ajuste a su atuendo, dejando atrás su look de blusa carmín y apostando por un suéter de cuello alto en color azul eléctrico.
El atuendo carmín de la reina de Dinamarca
No bastando con un atuendo en color rojo carmín, la reina eligió una noche antes llegar a la cena de Estado ataviada en un hermoso vestido burdeos de Elie Saab, una lección sumamente sofisticada. El modelo, una pieza de silueta entallada con fluidez en la parte inferior, destacó la silueta de la reina, quien destiló elegancia con la capa incluida de un hombro, detalle que hizo que Mary se robara la noche.
Para complementar, la reina sacó del joyero real la tiara eduardiana, unos pendientes largos a juego y un recogido elegante.
Mary de Dinamarca se despidió de Lituania confirmando que es una de las royals con mejor gusto por la moda. Apostando por atuendos icónicos, la reina reafirmó su papel como figura de inspiración para recrear sus looks para la oficina, especialmente el de falda larga con blusa carmín, para vernos igual de elegantes y refinadas que ella.