Estas son las apariciones más memorables de los jóvenes miembros de la realeza británica en el torneo de tenis más prestigioso del mundo. Cada verano, Wimbledon reúne a los mejores tenistas del mundo y a cientos de invitados ilustres, pero pocas imágenes generan tanta atención como las de los niños de la familia real británica disfrutando del campeonato desde las gradas. A lo largo de los años, distintas generaciones de royals han convertido este torneo en una tradición familiar que sigue vigente.
El príncipe William descubrió Wimbledon de la mano de la princesa Diana
En 1991, un joven príncipe William asistió por primera vez a Wimbledon acompañado por su madre, Diana de Gales. Con apenas nueve años, el entonces heredero observó la final desde el Royal Box, iniciando una tradición que décadas más tarde repetiría con sus propios hijos.
El príncipe George siguió los pasos de su padre
La tradición familiar continuó en 2022, cuando el príncipe George hizo su esperado debut en Wimbledon acompañado por Kate Middleton y el príncipe William. Desde entonces, el segundo en la línea de sucesión ha asistido en varias ocasiones a la final masculina, mostrando cada vez mayor interés por el tenis.
La princesa Charlotte conquistó Wimbledon desde su primera visita
Charlotte debutó en 2023 y rápidamente se ganó el cariño del público por sus expresiones espontáneas y su entusiasmo durante los partidos. Su complicidad con Kate Middleton y su naturalidad frente a las cámaras la han convertido en una de las asistentes más esperadas del torneo.
George y Charlotte ya representan una nueva generación de royals
En la edición de 2026, George y Charlotte volvieron a acompañar a sus padres a la final masculina de Wimbledon. La familia recibió una cálida ovación al ocupar sus lugares en el Royal Box, confirmando que el campeonato sigue siendo una de las tradiciones más especiales para los príncipes de Gales y sus hijos. Tras el encuentro, los hermanos incluso tuvieron la oportunidad de conocer al campeón y recibir pelotas de tenis firmadas, un recuerdo que también compartieron con su hermano menor, el príncipe Louis, quien no asistió al torneo.