A más de dos décadas de su última aparición, la princesa Diana continúa siendo una de las musas definitivas del mundo de la moda. Y es que no solamente apostaba por llevar prendas bellas, sino que Diana tuvo la capacidad innata de adelantarse a su tiempo, fusionando la rigidez del protocolo real con una audacia estética que en su momento fue totalmente revolucionaria y que hoy en día ha inspirado a las nuevas figuras de la realeza europea.
Durante el invierno, la maestría del vestir de Diana se hacía mucho más evidente y en más de una ocasión Lady Di apostó por prendas que no solo la protegían contra el frío de Londres, sino que eran una declaración absoluta de estilo.
Estos fueron los looks invernales que hoy en día nos siguen inspirando a recrear para lucir impecables como la misma Diana de Gales.
El abrigo rojo de Catherine Walker
Durante una visita al parque de diversiones Charlie Chaplin Adventure de 1982, Diana sorprendió al mundo a lucir un abrigo rojo vibrante perteneciente a una de sus diseñadoras favoritas, Catherine Walker.
La prenda destacaba por sus solapas de terciopelo negro y abotonadura doble, la cual fue combinada con una camisa blanca de cuello sobre la que descansaba un prendedor negro. Este abrigo continúa inspirándonos, pues el color rojo sigue siendo algo típico de la temporada, así como el corte, que lo hemos estado viendo repetirse en blazers y actuales de corte midi o largo.
El icónico conjunto azul de Sandringham
Para el servicio religioso del día de Navidad en 1988, la princesa apostó por un conjunto de dos piezas en azul marino con detalles de azul claro en la solapa y puños. Esta prenda fue diseñada por Bellville y fue perfectamente estilizada con un sombrero de ala ancha en los mismos tonos. Debido a la elegancia del atuendo, diversos expertos en moda definieron el conjunto como “monocromático-chic”.
El abrigo oversize color café
En diciembre de 1994, durante el servicio de Navidad en Sandringham en 1994, la princesa Diana deslumbró en su recorrido a la Iglesia de Santa María Magdalena con un atuendo ‘total’ en tonos café. El abrigo oversize de corte largo destacó por la aplicación de ribete negro que llevaba desde las solapas hasta la orilla de la prenda, el cual complementó con un sombrero invernal a juego, un par de botas de gamuza cafés y una camisa de cuello alto en color blanco.
La princesa Diana fue una mujer con un exquisito gusto y sentido por la moda. Diana no solo elegía sus prendas por el mero hecho de vestir; apostaba por crear legados visuales, que hasta la fecha han trascendido como inspiración para recrear o inspirarnos, siempre bajo el recuerdo de que Lady Di fue pionera de elegancia a donde quiera que fuese.