En las décadas de 1970 y principios de 1980, el entonces príncipe Carlos ocupó el primer puesto entre los solteros más cotizados del planeta. La atención mediática sobre cada una de sus apariciones públicas era feroz, y la prensa británica analizaba minuciosamente a cualquier acompañante bajo la misma pregunta recurrente: "¿Será ella la futura reina de Inglaterra?”.
Antes de pasar por el altar con Lady Diana Spencer en julio de 1981 en lo que se bautizó como la “boda del siglo”, el primogénito de Isabel II mantuvo una intensa vida sentimental guiada por los estrictos cánones de la palacio y las presiones dinásticas de la época. A continuación, repasamos las mujeres que marcaron la juventud del rey Carlos III.
1. Lucía Santa Cruz: Su primer gran amor
Hija del embajador chileno en Londres, Lucía Santa Cruz es descrita por biógrafos reales como el primer amor real e intelectual del príncipe mientras ambos estudiaban en la Universidad de Cambridge. Aunque la relación fue breve, mantuvo una estrecha amistad con Carlos y, según la historia de la corte, fue precisamente ella quien le presentó a una joven Camilla Shand a principios de la década de 1970.
2. Camilla Shand: La conexión inseparable
Su encuentro en un partido de polo en Windsor a comienzos de los 70 cambió el curso de la monarquía británica. La complicidad entre ambos fue inmediata, pero cuando se embarcó en el servicio militar con la Royal Navy, la relación se pausó. Poco después, Camilla contrajo matrimonio con Andrew Parker Bowles. A pesar de los matrimonios de ambos y décadas de escrutinio, su vínculo prevaleció hasta su boda en 2005 y su posterior coronación como reyes.
3. Lady Jane Wellesley: La presión de los medios
Hija del octavo duque de Wellington, Lady Jane mantuvo un romance con el heredero entre 1973 y 1974. La abrumadora atención de los fotógrafos desgastó el noviazgo. Cuestionada agriamente por los reporteros sobre si habría un anuncio de compromiso formal, Jane dejó una frase para el recuerdo: "¿De verdad creen que quiero ser reina?”.
4. Davina Sheffield: El obstáculo del protocolo tradicional
Rica aristócrata y nieta del magnate Lord McGowan, Davina estuvo a punto de convertirse en la prometida de Carlos a mediados de los 70. Contaba con el beneplácito de la Reina Madre, pero el noviazgo se truncó cuando la prensa sacó a la luz detalles de una relación previa de la joven. En aquella época, las normas de Palacio exigían un pasado sin exposición pública para la futura consorte.
5. Sabrina Guinness: La ‘it-girl’ de la alta sociedad
Heredera de la célebre dinastía cervecera, Sabrina Guinness cautivó a Carlos en 1979. El príncipe llegó a llevarla a la residencia de Balmoral para presentarla ante la familia real. Sin embargo, su carácter libre y su movida vida social en el ámbito del entretenimiento chocaron con la rigidez de la corte.
6. Lady Sarah Spencer: La hermana de Diana
En 1977, el príncipe Carlos mantuvo un breve noviazgo con Lady Sarah Spencer, la hermana mayor de Diana. El romance finalizó bruscamente cuando Sarah concedió una entrevista en la que declaró que no se casaría con Carlos “así fuera el basurero o el rey de Inglaterra”. Lejos de guardar rencor, fue Sarah quien propició el encuentro entre el príncipe y su hermana menor, afirmando años más tarde con orgullo: “Yo los presenté, soy Cupido”.
7. Anna Wallace: El último ultimátum
A principios de 1980, el heredero estuvo cerca del altar con Anna Wallace, hija de un terrateniente escocés. Se dice que Carlos le propuso matrimonio en dos ocasiones, pero Wallace rechazó la oferta y rompió la relación tras dos bailes de gala seguidos en los que el príncipe pasó la mayor parte de la velada bailando con Camilla Parker Bowles. “Nadie me trata así, ni siquiera tú”, habrían sido las palabras con las que cerró la puerta antes de que Diana Spencer entrara definitivamente en la vida del príncipe.