Después de algunos meses de silencio, Nicole Kidman finalmente habló públicamente sobre su divorcio del cantante Keith Urban. La ganadora del Oscar, se sinceró en una entrevista reciente y dejó claro que, aunque la separación fue difícil, su prioridad absoluta sigue siendo su familia y el bienestar de sus hijas.
Un divorcio tras casi dos décadas de matrimonio
Nicole Kidman y Keith Urban se casaron en 2006 y durante años compartieron una relación de alfombras rojas, conciertos y eventos de la industria. Sin embargo, en septiembre de 2025 la actriz presentó la solicitud de divorcio citando “dificultades matrimoniales y diferencias irreconciliables”.
La separación se formalizó legalmente el 6 de enero de 2026, poniendo fin su matrimonio que duró casi 19 años. La pareja (que comparte dos hijas) Sunday Rose, de 17 años, y Faith Margaret, de 15. Según los acuerdos legales, ambas viven principalmente con Kidman, mientras que Urban mantiene un régimen de visitas.
La primera reacción pública de Nicole Kidman
En una conversación reciente, Nicole Kidman habló por primera vez de forma directa sobre su divorcio, aunque evitó entrar en detalles íntimos, dejó claro que el respeto y la familia siguen siendo lo más importante para ella.
“Somos una familia y eso seguirá siendo así”, subrayando que su prioridad es mantener estabilidad y amor para sus hijas pese a la separación.
Una nueva etapa para la actriz
Mientras atraviesa esta nueva etapa personal, Nicole Kidman continúa muy activa en su carrera. Actualmente trabaja en nuevos proyectos, entre ellos la serie “Scarpetta” para Prime Video y la esperada secuela de “Practical Magic”, prevista para estrenarse en 2026.
Aun así, la actriz ha dejado claro que su principal enfoque no es el trabajo, sino su familia. En este momento quiere priorizar el tiempo con sus hijas y construir una dinámica familiar saludable después del divorcio.