Cuando se trata de estilo real, cada detalle cuenta y eso quedó clarísimo con la reciente aparición de Kate Middleton en la histórica Abadía de Westminster durante el servicio del Día de la Commonwealth 2026. La princesa de Gales deslumbró con un elegante conjunto azul que rápidamente acaparó titulares, pero su collar se robó todas las miradas.
Sí, aunque las perlas suelen asociarse con joyas reales históricas, la pieza que llevó Kate tiene un origen distinto… y muy interesante.
El collar de perlas que generó conversación
Durante la ceremonia, la princesa lució un collar de cinco vueltas de perlas de imitación diseñado por la firma vintage Susan Caplan. Se trata de una pieza con estética ochentera y baño de rodio que además incluye un broche adornado con cristales de Swarovski.
Aunque no son perlas naturales, eso no significa que el accesorio sea menos elegante. De hecho, el collar (que ronda los 300 euros) se ha convertido en uno de los favoritos de Kate, quien lo ha usado en varias ocasiones públicas.
La elección demuestra algo que la princesa mezcla las piezas históricas con joyería más accesible, creando looks sofisticados sin depender únicamente de joyas de la corona. Para completar el conjunto, también llevó unos pendientes de perlas de Bahréin que pertenecieron a la reina Isabel II, una pieza cargada de simbolismo dentro de la historia de la familia real británica.
El elegante vestido azul que completó el look
El estilismo de Kate no se quedó solo en las joyas, pues apostó por un abrigo-vestido azul firmado por Catherine Walker & Co, una de sus casas de moda favoritas y una firma que ha vestido a varias generaciones de la realeza británica.
El diseño, de corte estructurado y falda midi con pliegues, resaltaba su silueta con elegancia y mantuvo el estilo clásico que suele caracterizar sus apariciones oficiales. Kate completó el look con clutch y tacones en la misma gama cromática, logrando un conjunto totalmente coordinado.
Aunque esta vez las perlas no fueran naturales, el accesorio sigue reflejando una tradición muy ligada a la monarquía. Las perlas han sido históricamente un símbolo de elegancia, continuidad y discreción dentro de la realeza, algo que Kate ha adoptado como parte de su identidad estilística.
Así, con un vestido impecable de Catherine Walker y un collar vintage de Susan Caplan, la princesa demostró una vez más que el estilo real no siempre depende del precio de una joya, sino de cómo se lleva.