Los caídos en desgracia, Sarah Ferguson y Andrés Mountbatten-Windsor, siguen en boca de todos tras darse a conocer los archivos desclasificados por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, donde quedan aún más expuestos sus delitos y relación con Jeffrey Epstein.
El escritor real, Tom Quinn, autor de ‘Sí, Alteza. A su servicio’, no está sorprendido por la decisión del rey Carlos III de quitarle los títulos reales a su hermano y a su ex cuñada.
“Cuando empezaron a salir a la luz las revelaciones sobre él, su hermano Carlos se dio cuenta enseguida de que la familia real corría un grave peligro. Sus asesores le habrían sugerido encarecidamente que tomaran medidas drásticas, razón por la cual se le ha despojado de todos sus títulos”.
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La personalidad de Sarah Ferguson y el ex príncipe Andrés según Tom Quinn
En el mundo moderno no se puede tener a un miembro de alto rango de la familia real acusado del tipo de cosas de las que se acusa a Andrés, por lo que Carlos y William quieren que la Corona sobreviva, por eso fueron bastante implacables.
“Sarah es casi más tóxica que Andrés. Ha explotado su estatus de duquesa durante décadas, sin él no es nada. A partir de ahora serán ciudadanos privados, mantendrán un perfil bajo por el resto de sus vidas. No hay vuelta atrás”, dice el autor.
Por otra parte, Quinn señala que Andrés no fue demasiado inteligente, debido a que se sentía intocable, sobre todo por el trato especial que le daba su madre, la difunta reina Isabel II.
“Siempre hay una línea que ni siquiera los miembros de la familia real pueden cruzar, y cuando Andrés se involucró con Jeffrey Epstein, la cruzó. Además, no es muy inteligente, y no pidió consejo antes de dar la entrevista televisiva que, en la práctica, puso fin a su vida como miembro activo de la Corona”.
En dicha entrevista demostró que actúa más como un miembro de la realeza del siglo XIX o incluso del XVIII que del XXI, reveló su poca compasión por la gente común, y fue muy arrogante con respecto a su propia importancia, y dio a entender que sería mejor rey que su hermano.