Califican a Meghan Markle de arrogante y déspota

Meghan Markle

Hace apenas unos días, uno de los miembros más cercanos del personal de la duquesa de Sussex dejó su cargo solo seis meses después de la boda de Meghan Markle con el príncipe Harry. Un hecho considerado insólito en una corte donde pertenecer al equipo más próximo a los miembros destacados de la familia real se considera un trabajo privilegiado y también un honor. La noticia, difundida por The Daily Mail, explicaba escuetamente que una asistente personal de la duquesa, identificada como Melissa, sin más detalles, había renunciado inesperadamente a su puesto alegando razones personales. Según la misma publicación, que han retomado los demás británicos, una fuente de palacio habría explicado al Daily Mail que la noticia había caído como un jarro de agua fría porque se trataba de una persona muy valorada en el entorno de la familia real y apreciada por el resto del personal de Palacio. Se ha dicho que Melissa fue una de las personas más cercanas a Meghan Markle durante la organización de su boda. Preparativos que si de por sí se suponen complicados en un evento de estas características, fueron especialmente estresantes en el caso de la duquesa de Sussex por la complicada relación de Markle con su familia paterna y por el escándalo que supuso, pocos días antes de la boda, la noticia de que su propio padre había comerciado con unas imágenes suyas, así como su ausencia a la boda debida a una intervención quirúrgica para solucionar un problema de corazón que le impidió viajar a Gran Bretaña. En un principio, la renuncia de la asistente se relacionó con el estrés derivados de los frenéticos meses que han supuesto el estreno de Meghan en el seno de la familia real, pero a ello se suman comentarios sobre el trato de la nueva duquesa a los miembros de su personal. El trabajo de un asistente personal dentro de palacio es fundamental para organizar horarios, planificación del programa oficial, viajes, gestión de correspondencia y apoyo en las visitas oficiales. Un puesto para el que no se elige a cualquier persona, ya que requiere un perfil alto de preparación y también una sintonía entre esta persona y a quien asiste, en este caso Meghan Markle, según publica El País. Ahora, los medios de comunicación han dado un poco de marcha atrás para analizar algunos aspectos de la vida de Meghan, y algunos han retomado el nuevo libro del biógrafo real Robert Jobson, Charles at seventy, en el que se señala que los preparativos para la boda fueron tan estresantes que hasta el sonriente príncipe Harry se “volvió petulante y dio muestras de mal genio” con el personal; “alzó la voz en más de una ocasión e insistía diciendo ‘lo que Meghan quiera, que lo tenga”. También se han difundido declaraciones de otra exasistente de Meghan Markle, Gina Nelthorpe-Cowne, quien relató que la condesa de Sussex fue implacable y exigente sobre la atención que necesitaba y sobre sus prioridades durante varios meses antes de la boda, vestuario incluido. E insinúa que había que ser muy delicado con ella y que despidió a quienes no compartían sus puntos de vista. Se ha dicho también que, supuestamente, la reina Isabel II habría llegado a advertir a su nieto Harry sobre la actitud “difícil” de Meghan después de una acalorada discusión sobre la tiara que quería haber usado en su boda y la que finalmente pudo lucir. Las palabras de la reina habrían estado dirigidas a recomendar que la actual duquesa de Sussex debía cuidar la forma de hablar a los miembros del personal y seguir el protocolo familiar sobre este asunto. Esta primera crisis de los duques de Sussex sólo ha recibido como respuesta el tradicional “no comment” del Palacio de Kensington, pero los tabloides británicos han hecho extensivo el problema a los duques de Cambridge. Se sugiere que Harry y William se están distanciando, y que entre sus esposas también han surgido diferencias a causa del trato que Markle dispensa al personal de palacio con sus expectativas hollywodienses; algo con lo que Kate Middleton ha sido siempre extremadamente cuidadosa. Algunos de los seguidores de Harry y Meghan han sacado la casta para repeler dichas declaraciones de los medios y aseguran que se trata de una campaña para desprestigiar a la duquesa de Sussex, quien cada vez se gana más al pueblo por su cercanía y su forma diferente de ser. ¿Qué piensas?

Por: Redacción Vanidades / Foto: Getty Images
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