Después de los 40 y 50, buscamos cambios de look que aporten frescura y juventud; pero un corte inadecuado o un tono de pelo mal elegido puede tener el efecto contrario, endureciendo el rostro y acentuando las líneas de expresión.
Aunque algunos tonos de pelo estén de moda, no siempre son las mejores opciones, ya que pueden apagar la piel y cansar la mirada, haciendo que la imagen en general parezca más envejecida, por lo que deben ser evitados.
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Colores de pelo envejecen después de los 40 y 50
Estos son los colores de pelo que debes evitar a los 40 y 50 si lo que estás buscando es una imagen mucho más juvenil y moderna, pues podría conseguir el efecto contrario y verte mucho más madura.
Negro azabache
Este tono es uno de los clásicos de toda la vida y que luce elegante y sofisticado en tus 20, pero después de los 40 tiende a endurecer los rasgos y crear un contraste demasiado fuerte con la piel, acentuando arrugas y signos de fatiga.
Rubio platino extremo
Si bien es un color luminoso, cuando se lleva de manera uniforme puede resecar visualmente el rostro y resaltar imperfecciones o líneas finas, especialmente alrededor de los ojos y la boca.
Castaño muy oscuro sin matices
Los tonos marrones profundos sin reflejos o luces pueden “apagar” visualmente la piel, haciendo que la mirada pierda vitalidad y el rostro luzca más serio o pesado, endureciendo por completo tu imagen.
Rojo intenso y uniforme
Aunque el rojo es vibrante y llamativo, un tono demasiado intenso puede resultar artificial y llamar la atención sobre arrugas o zonas donde la piel pierde luminosidad, acentuado las líneas de expresión y haciéndote ver mucho más envejecida.
Rubio dorado muy saturado
A pesar de ser un tono cálido, si no se aplica de forma adecuada, puede llegar a verse plano, lo que puede resaltar las manchas o rojeces de la piel, generando un efecto envejecedor que no favorece la suavidad de la mirada.
La clave después de los 40 y 50 es elegir colores que iluminen, suavicen los rasgos y se integren de manera natural con la piel.
Los tonos con matices cálidos, suaves degradados o mechas estratégicas pueden rejuvenecer la mirada, aportar brillo y movimiento al pelo, y lograr un efecto elegante y moderno.