Cuando se trata de mezclar lo personal con lo aspiracional, Meghan Markle sabe exactamente cómo hacerlo. Su más reciente lanzamiento dentro de su marca de estilo de vida ha llamado la atención no solo por su estética cuidada, sino por el significado detrás: velas inspiradas en sus hijos, Archie y Lilibet, que ya están dando de qué hablar.
Un lanzamiento con sello familiar (y precio premium)
La duquesa presentó una colección especial de velas como parte de su firma As Ever, donde cada pieza está vinculada directamente con sus hijos. Según información reciente, se trata de dos velas principales con un precio aproximado de 64 dólares cada una (más de 1000 pesos mexicanos), posicionándose claramente en el segmento de lujo accesible.
Pero aquí lo interesante no es solo el precio, sino el concepto. Cada vela está inspirada en momentos clave: las fechas de nacimiento de Archie y Lilibet, además de incluir referencias sutiles a sus personalidades y hasta a su distintivo cabello rojizo.
Aromas con historia y un guiño emocional
Lejos de ser un simple objeto decorativo, estas velas buscan contar una historia. Por ejemplo, una de ellas combina notas cálidas como jengibre, neroli y cachemira, mientras que la otra apuesta por un perfil más floral con ámbar y lirio de agua.
Este tipo de storytelling no es nuevo en el universo de Meghan Markle. Desde hace años ha mostrado interés por los detalles sensoriales en el hogar, especialmente con velas aromáticas, que forman parte de su estilo de vida enfocado en el bienestar y la estética.
Entre lo íntimo y lo comercial
El lanzamiento también ha abierto conversación. Para algunos, es una forma sofisticada de integrar su faceta de madre en su marca; para otros, plantea el debate sobre hasta qué punto las figuras públicas comparten aspectos personales en proyectos comerciales.
Lo cierto es que esta colección marca un punto clave: es la primera vez que Meghan incorpora directamente a Archie y Lilibet como inspiración central de un producto.
Más allá de la polémica o el hype, hay algo claro: Meghan Markle entiende perfectamente cómo construir una narrativa. Estas velas no solo buscan perfumar un espacio, sino conectar emocionalmente con quien las compra.