La situación de la familia real británica sigue siendo bastante delicada luego de la publicación de nuevos correos electrónicos vinculados al caso del criminal Jeffrey Epstein. En estos nuevos documentos recientemente revelados, los nombres de Sarah Ferguson, así como el de las princesas Beatriz y Eugenia, han salido a relucir, y a pesar de que aparecer en los archivos no implica una “complicidad” directa con el criminal, es lógico pensar que existe cierta relación que vuelve aún más complejo el acontecimiento.
Dentro de todo este polémico contexto, existen especialistas de la realeza que han señalado que tanto el príncipe Harry como Meghan Markle habrían apostado por generar una estrategia que los ayudara a mantener distancia de toda esta escandalosa polémica.
La polémica que amenaza con la estabilidad de la familia real
En un nuevo y reciente lote de documentos desclasificados se pudieron encontrar intercambios de correos electrónicos entre Sarah Ferguson y Jeffrey Epstein mientras este enfrentaba cargos por tráfico sexual. En estos mensajes, la ex duquesa de York hacía uso de términos sumamente cercanos hacia el criminal e incluso destaca la coordinación de encuentros en los que podrían haber estado presentes sus hijas.
Recordemos que lo aparentemente mencionado en los archivos no constituye del todo una prueba suficiente para comprobar un delito. Sin embargo, ser incluido ya supone una repercusión a nivel mediático inminente; por esta razón, de acuerdo con el experto real Duncan Larcombe, el príncipe Harry estaría experimentando cierta preocupación por sus primas, con quienes solía mantener una relación cercana.
La “exigencia” de Meghan frente a la polémica
De acuerdo con declaraciones del experto, obtenidas por el diario “Mirror”, la duquesa de Sussex estaría siguiendo con atención el probable impacto reputacional que este episodio generaría no solo en la monarquía, sino también en su marca personal.
Según el experto, Meghan habría aconsejado al príncipe Harry mantener un perfil bajo durante este proceso y evitar involucrarse de forma pública en la situación. Larcombe afirma que esta exigencia sería parte de una estrategia en la que es importante evitar declaraciones o acercamientos con miembros que puedan interpretarse como la toma de una postura en medio de todo este acontecimiento.
Recordemos que la duquesa está trabajando desde hace un tiempo en consolidar una reputación y una imagen importante para su propia marca, “As Ever”.
Esta sería la estrategia publicitaria de Meghan Markle para evadir momentos de crisis
La importancia de cuidar su imagen así como su reputación para los duques es algo vital, pues desde que su salida oficial de la familia real ocurrió, Meghan y Harry han buscado construir una identidad propia de forma “independiente” a la corona, aunque en algunas ocasiones sí habrían hecho uso de ella. Sin embargo, inevitablemente siguen ligados a la institución, y en esta ocasión la situación podría no ser beneficiosa, por lo que mantenerse al margen no estaría representando precisamente indiferencia ante la situación, sino más bien una especie de cautela hacia el futuro del escándalo, pues todo parece apuntar a que seguirá dando de qué hablar.
Mientras la familia real atraviesa uno de los episodios más oscuros de su historia, Meghan Markle y el príncipe Harry pareciera que han optado por el camino de la prudencia para adoptar una postura discreta y estratégica, en la que, si bien es cierto que se está buscando evitar ser vinculados con la polémica, también estaría respondiendo al objetivo principal de esta situación, que es mantener la atención y el respeto a las víctimas.