En los últimos meses, el nombre del príncipe Andrés ha estado rodeado de polémica por su relación pasada con el financiero Jeffrey Epstein. El escándalo ha provocado que el hijo de Elizabeth II perdiera gran parte de sus títulos, funciones públicas y honores dentro de la monarquía británica.
Sin embargo, hay algo que todavía conserva, hablamos de una distinción militar que no será retirada, a pesar de toda la controversia que lo rodea y la razón tiene mucho que ver con su historia personal.
El honor que el príncipe Andrés sí conservará
Aunque el príncipe ha sido apartado de muchos cargos reales, se ha confirmado que podrá mantener sus medallas militares obtenidas durante su servicio en la Marina británica, incluyendo la South Atlantic Medal, otorgada por su participación en la Falklands War de 1982.
Este reconocimiento no es un título honorífico otorgado por la familia real o el gobierno, sino una condecoración militar que se gana por servicio activo. Durante el conflicto en el Atlántico Sur, Andrés sirvió como copiloto de helicóptero Sea King en misiones de guerra antisubmarina, rescate y evacuación.
Por eso, según diversas voces dentro del ámbito militar británico, quitarle esa medalla sería problemático, muchos veteranos consideran que se trata de un reconocimiento a una labor concreta en combate, algo que no debería eliminarse por cuestiones ajenas al servicio militar.
Un príncipe que ha perdido gran parte de sus privilegios
La situación del príncipe Andrés cambió radicalmente en los últimos años, tras las acusaciones relacionadas con Epstein y la demanda civil presentada por Virginia Giuffre, el miembro de la realeza británica dejó de participar en actos oficiales en 2019 y se retiró de la vida pública.
Con el tiempo también perdió varios títulos y honores importantes, entre ellos, su papel como miembro de la Orden de la Jarretera y otras distinciones reales vinculadas a la Corona. Incluso anunció que dejaría de usar el título de duque de York, una decisión que buscaba reducir el impacto de la polémica en la familia real.
Muchos títulos reales pueden retirarse o dejar de usarse si así lo decide el monarca o el propio miembro de la familia, pero las medallas militares obtenidas por servicio en combate se consideran un reconocimiento personal al trabajo realizado, y por eso rara vez se retiran.